Me masturbe en una piscina pública a los 8 años

Tenía 8 años, bajaba del bus de la excursión que nos llevaría ese club donde asistía con la empresa de mi madre; muchos niños y muchas personas estaban ahí, pero los más pequeños, solo estábamos interesados en la piscina. Hacía mucho frio por el clima de montaña, el olor a leña quemándose se sentía en el ambiente porque más tarde, harían un asado para compartir todos.

Mi madre no me soltaba la mano, los más pequeños y yo, solo esperábamos el momento que nos dejaran ir a ponernos la ropa de baño para empezar a pasarla bien. No hay otra cosa que pudiera llamar la atención de todos nosotros. No nos conocíamos, aunque los adultos sí, por ser compañeros de trabajo, nosotros solo éramos los hijos de los trabajadores.

Luego de bajar todas las maletas y hacer unos chistes con los adultos, mamá me lleva al baño donde me indica que lo que voy hacer: quitarme la ropa que llevaba para ponerme el bañador y salir muy rápido que ella me esperaba en la puerta. Era el baño de hombres y ella no podía entrar. Dentro, solo había chicos, los adultos estaban todos donde estaban las cervezas y el resto del licor.

Hice lo que ella me pidió y salí muy rápido listo para lanzarme en la piscina, pero faltaba un paso. Luego de tomar mi mano, me llevo cerca de la piscina mientras me daba instrucciones. “No te metas a la parte profunda; te estaré mirando siempre; cuando te llame debes responder rápido para saber dónde estás; no debes quitarme la vista y saber siempre donde estoy yo”, iba diciendo mi madre mientras me llevaba a la ducha donde debía meterme antes de entrar.

Lo hice y fui el primero en entrar. Ya estaba dentro y los demás no me importaban, pero no le quitaba la mirada a mamá siguiendo sus instrucciones. Sin conocer a nadie, empecé a ver como otros chavales también iban entrando y al no poder hablar aun con ninguno, opte por irme a una parte alejada mientras me agarraba de la pared. No esta hondo, mis pies tocaban el piso y yo recorría la pared de la piscina caminando y soltando mis pies para flotar un poco.

No sabía nada y entendía los riesgos, así que me quede siempre en una parte donde mis pies pudieran tocar el piso. Pero en mi recorrido sentí un fuerte chorro en mi pelvis. Algo nuevo para mí, no sabía que eso estaba ahí. En ese momento pensaba que una piscina era un hueco donde metían agua y esta se quedaba ahí como en un lago. Pero se trataba del desahogo, el chorro que expulsaba el agua chocaba contra mi pelvis y luego de unos minutos, ya estaba sintiendo eso en mi pene.

Ya había tenido erecciones, sabía que era y no tenía gran curiosidad. También sabía todos sobre el sexo, pero era un niño y no estaba interesado. Pero algo repentino paso, inconscientemente mi pelvis se impulsaba en dirección del chorro y estaba sintiendo placer. Me gustaba y por unos minutos no deje de hacerlo. Aunque fue solo cuando disimuladamente baje un poco mi bañador e introduje mi pene dentro del agujero que expulsaba el chorro y fue cuando de pronto unas cosquillas incontrolables se apoderaron de mí y todo mi cuerpo. Estaba teniendo mi primer orgasmo, me había masturbado en una piscina pública frente a mucha gente y a penas tenía 8 años.

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